miércoles, 29 de junio de 2011

¿Por qué ha ascendido el Granada?

El Granada ha vuelto a Primera División. El equipo andaluz competirá de tú a tú contra los mejores conjuntos de España 35 años después. Pero el ascenso soñado se ha visto empañado por la polémica. Unos opinan que el equipo de Fabri ha realizado una campaña sensacional, con buen fútbol, garra y lucha. Otros piensan en cambio que los granadinos se han visto favorecidos por un cúmulo de circunstancias, ya que de otra manera habría sido imposible que pasasen de Segunda B a Primera en apenas dos años. La pregunta está en el aire. ¿Por qué ha ascendido el Granada?


1. Jugadores de primer nivel sin apenas esfuerzo económico. Enrique Pina, presidente del Granada, firmó un pacto con la familia Pozzo, dueña del Udinese, para que los jugadores que le sobraban al equipo italiano tuviesen minutos en el Granada. Para ello, Pina tendría que hacer un esfuerzo económico diminuto. Muchas de las fichas de los jugadores del Udinese cedidos en el equipo andaluz han sido pagadas por la familia Pozzo. De este modo, varios futbolistas que podrían estar jugando perfectamente en Primera División han aportado al Granada calidad y experiencia. Sin duda, esto ha sido determinante. Y es que jugadores vitales como Dani Benítez, Mikel Rico, Nyom, Siqueira o Geijo pertenecen al conjunto italiano.

2. Ventajas a la hora de competir con el resto de equipos. Como consecuencia de lo enunciado en el punto anterior, se podría afirmar que el Granada ha contado con una ayuda de la que carecen la mayoría de clubes de Segunda División. Sin ir más lejos, el Elche, rival de la Alhambra Mecánica (apodo patético donde los haya) en la finalísima para el ascenso, contaba en su plantilla con jugadores con claro aroma a categoría de plata. Además, la mayoría de ellos eran españoles, mientras que el Granada contaba en sus filas con futbolistas extranjeros de dilatada experiencia internacional. Mensah, por ejemplo, llegó a los cuartos de final del pasado Mundial como titular con Ghana, mientras que Orellana disputó bastantes minutos en la misma competición con Chile, llegando hasta octavos. Se trata de factores determinantes a la hora de competir. De hecho el diario ABC tituló el domingo después del ascenso de la siguiente manera: “El Udinese asciende al Granada”. Eso lo resume todo.

3. Apoyo de la afición. Los seguidores nazaríes siempre han estado con su equipo, haciendo que cada partido en casa fuese una dura prueba para el rival. No obstante, en ocasiones la barrera entre lo loable y lo no permisible ha sido demasiado difusa. El Celta y el Elche sufrieron en las lunas de sus autobuses la euforia desatada de los granadinos. El equipo de Bordalás perdió incluso el avión por culpa del peligro que entrañaba la afición del Granada para los ilicitanos. La Policía se vio obligada a intervenir e incluso hubo heridos. Sobre todo en el partido de ida ante el Elche. Lo peor es que Fabri y más de un jugador rojiblanco sabían que contaban con ese apoyo y usaron las palabras adecuadas para encender una mecha que no solo se vio en Los Cármenes, sino también en las calles de la ciudad. A menudo con el uso de la violencia. Aun así esto espoleó a los jugadores del Granada y los llevó en volandas a Primera División, no solo en las eliminatorias sino también a lo largo de la temporada.


4. Actitud indigna de varios componentes del equipo. Los cortes de manga de Ighalo, los deplorables gestos de Fabri al banquillo rival o las palabras ofensivas de más de un jugador granadino demuestran el compromiso que toda la plantilla tenía con el objetivo del ascenso a pesar de que la mayoría estaban jugando en calidad de cedidos. Sin embargo, estas escenas son intolerables en el fútbol de primer nivel. Los padres de los niños que el sábado pasado vivieron el ascenso del Granada no pueden estar orgullosos de lo que se ha vivido en las últimas semanas. El Granada está en Primera División y no puede repetir escenas como esas. Además, la celebración de los jugadores nazaríes estuvo plagada de cánticos ofensivos hacia varios futbolistas del Elche. Simplemente es algo vergonzoso.


5. Ayudas arbitrales. No son pocos los equipos que se quejan de que el Granada se ha visto beneficiado por los árbitros a lo largo de la temporada. En los partidos de vuelta de las eliminatorias ante Celta y Elche, la actuación del colegiado fue lamentable. Si el Granada hubiese tenido menos suerte en este aspecto no estaría en Primera División.

Sea como fuere, Granada es una ciudad feliz. Las dudas llegan de cara a la temporada que viene. ¿Continuará el Udinese aportando jugadores al conjunto rojiblanco? ¿Hay un plan B en caso de que no sea así? ¿Venderá el Udinese como así parece a jugadores como Dani Benítez o Geijo a otros equipos para obtener beneficios económicos de la operación realizada con el Granada? Lo que está claro es que la familia Pozzo no actúa por amor al arte, y que algún beneficio tiene que sacar de todo esto. Mientras tanto, Collantes, jugador vital en las eliminatorias para el ascenso, ya ha abandonado Los Cármenes rumbo a Cartagena. Lo que sí parece claro es que cuando el Granada se enfrente a conjuntos como Sevilla, Osasuna o Sporting, el más perjudicado será el fútbol.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cosas que recuerdan a Depor

Todos recordamos aquel cromo de Panini de la temporada 97-98 en el que aparecía Flavio Conceiçao vistiendo la camiseta del Deportivo de La Coruña. Era el único que me faltaba para completar la colección de ese año. Jamás lo encontré. Nunca se lo vi a otro niño. A mis diez años, llegué incluso a pensar que no se había fabricado y que nos habían engañado a todos.

También recuerdo, vagamente, el jaleo enorme que se montó en el 94 después de que Djukic fallase un penalti, evitando que el “SuperDepor” de Arsenio Iglesias se hiciese con la Liga. Eso fue antes de que Rivaldo vistiese la casaca blanquiazul para luego marcharse al Barcelona, club que pagó su clausula de rescisión poco antes de cerrarse el mercado de fichajes, ante la imposibilidad de negociar con un tipo como Lendoiro.




Otra de las cosas que me vienen a la mente es la inmensa celebración que se vivió en La Coruña cuando en el año 2000 el Deportivo se hizo al fin con la Liga. Recuerdo a los Mauro Silva, Fran o Manuel Pablo subidos a un autobús rodeados de coruñeses felices con su equipo, contentos con la ruptura del dominio de Barcelona, Real Madrid y Valencia en la competición doméstica (por aquel entonces eran tres los equipos que ganaban, ahora por desgracia sólo son dos). Jamás olvidaré las memorables palabras del propio Augusto César Lendoiro aquel día: “En Nochevieja, en una boda, en una comunión o en un simple cumpleaños, le gente se emborracha porque ese día hay que emborracharse. Sin embargo, hoy los coruñeses se emborrachan porque están felices”.



Con el Depor viví uno de los momentos más emocionantes de mi corta vida como aficionado al fútbol. La remontada en Liga de Campeones al Milan será un recuerdo que mi mente tardará mucho en olvidar. El día después de aquel hito, L´Equipe incluía un artículo que se titulaba de la siguiente manera: “Valerón, el mejor pasador en corto del mundo”. Poco más se puede decir de aquel día, en el que los gallegos levantaron un 3-0 en el partido de vuelta.

Djalminha y su regate estratosférico ante el Real Madrid, aquel gol de Donato desde el centro del campo, la gravísima lesión de Manuel Pablo, el gol anulado a Songo´o, la eterna veteranía de Naybet, el fichaje fallido de Cesar Sampaio, las genialidades de Tristán… Son miles los momentos inolvidables que visualicé mentalmente cuando viví en directo el descenso del Deportivo de La Coruña hace un par de semanas.




No voy a decir que desease que Real Sociedad u Osasuna descendiesen. Pero confieso que no quería que bajase el Deportivo. Para los jóvenes de mi generación el equipo coruñés ha sido siempre de Primera, como el Espanyol o el Athletic. No podemos imaginarnos a esos clubes en Segunda División porque nunca los hemos visto ahí. Será difícil ver jugar al Deportivo de La Coruña contra el Villarreal B, por ejemplo.

Lo cierto es que si Lendoiro reinventó al Depor años después de ganar la Liga, creando un equipo joven y competitivo con Caparrós a la cabeza, también puede hacerlo ahora. Oltra abandera un nuevo proyecto en el que se tiene muy claro que hay que crear un equipo de Segunda para salir de Segunda. Betis y Atlético no supieron hacerlo en su primer año en el infierno. Pero “Perro viejo" Lendoiro lo sabe, y eso es una suerte para los blanquiazules.